Entrevista a Dora Barrancos

Dora Barrancos 

Presidenta del Consejo Asesor Ad Honorem del Poder Ejecutivo Nacional. Investigadora, socióloga e historiadora. Formó parte del directorio de CONICET​.

  1. ¿Qué compromisos y desafíos implica el haber sido designada por el Presidente de la Nación para integrar su Consejo de Asesores y presidir el Consejo Asesor Ad Honorem del primer estamento del Estado que tiene como misión institucional la reducción de la brecha existente entre los géneros y la erradicación de todas las formas de violencia contra la mujer y las diversidades?
La designación representa dos desafíos enormes: además de un inmenso honor, integrar el Consejo de Asesores de  nuestro Presidente -como pueden bien imaginarse- implica una enorme responsabilidad y al mismo tiempo un enorme desafío porque es una tarea muy difícil asesorar a un gran estadista. Con relación al Consejo Asesor, tenemos también ahí toda una gran apuesta y el objetivo de cooperar decididamente con toda la política pública que elabore el Ministerio -obviamente el Consejo cabildea, discute y toma algunas resoluciones que no resultan vinculantes- pero esperamos realizar un gran trabajo desde el Consejo Asesor.
  1. El pasado 3 de junio se cumplieron 5 años desde ese histórico día en que el las mujeres irrumpimos masivamente en las calles al grito de “Ni una Menos” para denunciar, visibilizar y enfrentar a la violencia machista. A partir de esa gran movilización se instaló en la agenda política una exigencia concreta al Estado para que erradique la violencia contra las mujeres y nos asegure nuestro derecho a vivir una vida libre de violencias. ¿Qué significado político-social se le adjudica a ese día? ¿Qué cambió? ¿Qué se logró? ¿Qué nos falta?
El movimiento Ni Una Menos y esa gesta histórica de reunirnos y manifestarnos como podamos -la última vez fue en cuarentena el ultimo 3 de junio- con relación a la violencia contra las mujeres y contra las otredades, ha significado un hito fundamental. En este momento el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad ha presentado el Plan Nacional de Combate Contra todas las formas de Violencia y es, subrayo, la primera vez que el Estado tiene un programa tan integral como este. El programa ha elaborado una enorme cantidad de acciones -casi 150 acciones- que van a desarrollarse en todas las jurisdicciones del país, con la intervención de cada uno de los equipos y aparatos que tiene cada jurisdicción. Esta política pública es un empeño extraordinario de enorme transversalidad, de singular interseccionalidad -porque hay segmentos muy especialmente tratados en este plan- y con una tentativa fundamental de articular todos los dispositivos de todos los poderes en esta lucha. En fin, el Plan Nacional de Combate contra todas las formas de Violencia es un plan gigante y esperamos que tengamos mucha eficacia en su aplicación.
  1. La pandemia Covid-19 ha impactado de modo diferenciado y desproporcionado sobre las mujeres y ha exacerbado la matriz de desigualdad. Teniendo en cuenta que las Naciones Unidas están recomendando a los gobiernos que se aseguren de reconocer este impacto desigual e incorporen la perspectiva de género en el centro de sus políticas de respuesta a la pandemia, nos interesa conocer ¿cuáles son, a su criterio, los principales desafíos a los que se enfrenta el Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad en este contexto tan excepcional que estamos atravesando?
Subrayaremos una vez más que el Covid-19 lo que ha hecho es poner de manifiesto la enorme brecha que existe entre la humanidad diferenciada por clases, por grupos sociales y por sexo géneros, entonces, la desigualdad existía, se puso al rojo vivo con el Covid-19 y efectivamente estamos absolutamente seguras que hay un impacto mayor sobre la población femenina, desde ya la población femenina pobre. Es notable la reducción de ingresos que hay en los hogares pero todavía es más profunda la consecuencia que tiene sobre los hogares que están a cargo de mujeres: los hogares pobres a cargo de mujeres son los que más están sufriendo la consecuencia de la parálisis económica a la que ha obligado la pandemia.
  1. La violencia contra las mujeres es un problema estructural  en nuestra sociedad y una de las expresiones más brutales de esa desigualdad de la que hablábamos. Durante la pandemia Covid-19 esta violencia se ha visto agravada de modo alarmante. Las consultas a la línea 144 se incrementaron en un 40% y, a los primeros días de junio, ya se contabilizaban 45 femicidios. Qué medidas urgentes considera necesario priorizar para enfrentar esta situación? 
No cabe duda duda que el confinamiento obligado ha exacerbado las conductas violentas contra las mujeres. Si bien las primeras estadísticas han demostrado que el uso del medio telefónico -la línea 144- ha subido tal vez en mas de un 40%, todavía no tenemos clara toda la estadística respecto del aumento exponencial de la violencia contra las mujeres durante esta cuarentena. A pesar de que se han tomado medidas para robustecer la atención de la línea 144 y que también las jurisdicciones provinciales han tomado medidas para, sobretodo, posibilitar la denuncia de las víctimas, tengo la sensación de que todo, absolutamente todo lo que dispongamos, será limitado frente a la escena aumentada de violencia.
  1. Recientemente, se difundió una solicitud de juicio abreviado presentada por un fiscal de la Provincia de Chubut que generó la indignación y el repudio masivo de los distintos colectivos feministas y de la sociedad en su conjunto. Se trató del caso de una niña de 16 años violada por una “manada” de 6 jóvenes en esa Provincia. En su solicitud, el fiscal no solo consensuó con la Defensa de los imputados una pena irrisoria sino que utiliza la expresión “desahogo sexual” para referirse a este delito aberrante. Esto, lejos de constituir un hecho aislado pone en evidencia el carácter patriarcal de la justicia y las graves dificultades con las que cotidianamente debemos lidiar las mujeres para ejercer nuestros derechos o evitar que los violentos queden impunes. ¿Qué opinión tiene al respecto?
En su momento hemos condenado absolutamente la instrucción del fiscal que, con relación a la solicitud de juicio abreviado que había pactado con la joven víctima, utilizó la expresión “desahogo sexual”. Esta expresión es un dislate lexical, es un léxico que corresponde a una arcadia patriarcal inexorable. Ahora bien, tenemos mucho que discutir las feministas todavía acerca de esta situación que se genera cuando la víctima es la que acepta el juicio abreviado y otras formas de compensación. Estas decisiones no se pueden discutir fuera de los contextos situacionales, pero tenemos mucho mucho todavía que pensar respecto de las puniciones y de las rectificaciones compensatorias. Muchas gracias por su tiempo. Gracias a ustedes